Filipinas: Se necesitan madres de alquiler.

Publicado en Stop Vientres de Alquiler

Teresa Domínguez

Nora tiene 27 años. La transacción ocurrió online. Nora tuvo que mudarse a Manila para prepararse para la transferencia de embriones. Conoció a los clientes estadounidenses y firmó un contrato con ellos. Tenía cláusulas que significaban el abandono de sus 3 hijos de 1, 3 y 6 años de edad, durante más de un año. Tambiñen firmó no mantener relaciones sexuales con su marido y una promesa de no reclamar al bebé después del nacimiento.

«Estamos en la indigencia, lo he hecho por mis hijos, mi familia. Al menos tengo algo que darles a mis hijos.»

Nora


Después de firmar el contrato, voló a Grecia para que le fuera transferido el embrión a través de fertilización in vitro (FIV). Estuvo a punto de renunciar, pero lo pensó mejor.
«Estamos en la indigencia, lo he hecho por mis hijos, mi familia. Al menos tengo algo que darles a mis hijos.»

 «Human oven where the baby is cooked.» (Un horno humano donde se cocina a un bebé). Recruiter

Los 9 meses fueron una batalla emocional. Se le «permitió» hablar con sus hijos por teléfono móvil o videoconferencia, pero estaba mayormente sola en una casa para madres sustitutas en el sur de Metro, Manila. En 2017, dio a luz a un bebé sano, le cortaron el cordón umbilical. A Nora le negaron el piel con piel, el privilegio fue para la futura madre del bebé.
«Simplemente usaron mi útero.»


El reclutador o intermediario: «Es necesario tratar a las madres infértiles en Filipinas, pero debido a consideraciones éticas, la subrogación no se hace abiertamente aquí. No es legal. Señaló que según la ley filipina, la madre biológica se considera la verdadera madre del bebé, (derecho de filiación) por lo que cierra la puerta a la subrogación.


Con sede en Grecia, el intermediario ha estado reclutando a madres de alquiler filipinas desde 2010. A su vez es propietario de la «casa» de las madres sustitutas donde son encerradas por todo el embarazo. Son los que se encargan de transportar a las madres de alquiler a Grecia para la transferencia de embriones para evitar violar las leyes Filipinas.

Y esto no solo sucede en Filipinas. El alquiler de mujeres para la práctica de la maternidad subrogada ha de considerarse desde una perspectiva global. En todos los países se vulneran o soslayan las propias las leyes que prohiben o limitan esta práctica aberrante y se acude al mercado exterior, sea por temas legales, o por temas económicos. Es lo que conocemos como turismo reproductivo globalizado. Es por ello que hacemos hincapié en que la única forma de «regular» es prohibir la práctica, empezando por no permitir que los nacionales acudan al extranjero en fraude de ley, y atentando a los más mínimos derechos humanos de mujeres y bebés.

Teresa Domínguez

“No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas”

Referencia y fuente completa: Reportaje de ABSCBNNews

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