La experiencia y denuncia de Olivia Maurel, nacida por gestación subrogada
Los derechos de las mujeres siempre son relativos
Explotación reproductiva aborda la gestación por sustitución y otras formas de reproducción comercializada desde una perspectiva abolicionista. No se trata de un debate meramente técnico o contractual, sino de una cuestión estructural: la conversión del cuerpo de las mujeres en recurso productivo y de las criaturas en objeto de transacción.
La mercantilización de la capacidad reproductiva no puede separarse de las desigualdades económicas globales. Los circuitos transnacionales de subrogación, la captación de mujeres en contextos de precariedad, la intermediación empresarial y la existencia de marcos legales permisivos configuran un mercado sostenido sobre asimetrías de poder entre países, clases sociales y sexos.
Desde esta perspectiva, el consentimiento no puede analizarse al margen de la vulnerabilidad material. Cuando la reproducción se inserta en lógicas de oferta y demanda, el embarazo se convierte en servicio y la filiación en producto contractual. El resultado es la normalización de la explotación del cuerpo femenino y la cosificación de las criaturas como bienes transferibles.
En esta categoría se examinan los argumentos jurídicos, económicos y políticos que sostienen la posición abolicionista, así como el impacto de la industria reproductiva en los derechos de las mujeres y de la infancia. El objetivo es desmontar la narrativa que presenta estas prácticas como neutras o emancipadoras y situarlas en el marco más amplio de la explotación estructural.