Tercera parte: Publicado por El Diario El Común
Un artículo que se va actualizando con nuevas noticias.

Terminábamos la segunda parte de nuestra serie señalando que, a todo ello, había que añadir una realidad todavía más inquietante: la posibilidad de comprar bebés por parte de pedófilos y pederastas. Ha llegado el momento de abordar algunos de los casos que vinculan la explotación reproductiva con agresiones sexuales contra bebés y menores, redes de pedopornografía y delitos de abuso infantil, así como de analizar qué están haciendo —o dejando de hacer— los Gobiernos y organismos internacionales frente a esta realidad.
Los casos que recogemos en esta columna no representan una excepción aislada, sino apenas la punta visible de un iceberg mucho más amplio, oscuro y difícil de cuantificar. La opacidad que rodea a la industria global de la explotación reproductiva, la falta de controles internacionales eficaces y la diversidad de legislaciones entre países crean un terreno especialmente vulnerable para todo tipo de abusos. Las investigaciones policiales y periodísticas que han ido saliendo a la luz en distintos países muestran patrones preocupantes que no pueden seguir tratándose como hechos anecdóticos o desconectados entre sí.
Por ello, esta columna permanecerá abierta y en constante actualización, incorporando nuevos casos, investigaciones judiciales, operaciones policiales y trabajos periodísticos que ayuden a documentar la relación entre explotación reproductiva, trata, abuso sexual infantil y criminalidad organizada. Porque mientras las instituciones internacionales continúan evitando afrontar el problema de manera integral, son las víctimas quienes siguen pagando las consecuencias del silencio, la impunidad y los enormes intereses económicos que rodean esta industria.
Y, como ya advertíamos al inicio de esta serie, ha llegado la hora de que los organismos internacionales, los Estados y las instituciones encargadas de la protección de la infancia y los derechos humanos dejen de mirar hacia otro lado y comiencen a actuar con la contundencia que exige una realidad de esta gravedad.
2010 Australia-Asia
2010: Australasia / casos periodísticos de finales de 2010s — investigaciones y alertas judiciales sobre pedófilos usando la subrogación (2013–2016; advertencias judiciales). Varios jueces y funcionarios australianos hicieron públicas advertencias (y demandas de reforma) después de descubrir que personas con antecedentes por delitos sexuales utilizaron la práctica de la gestación subrogada —local o internacional— para obtener acceso a menores, lo que generó debate legislativo. Fuente: The Australian, The Guardian, cobertura local.2010/2011 Noruega
, que contribuyó con sus conocimientos al conocido caso de la sustracción de los hijos de la checa Eva Michaláková y fue posteriormente condenado por pederastia, ha salido de la cárcel. Según algunos informes, los menores que previamente había comprado a una clínica de una madre de alquiler en India en 2010, le fueron incluso devueltos tras cumplir su condena. En 2011, el servicio social de Noruega se llevó a los dos menores por sospechas de abuso, negligencia y maltrato. En 2018 la policía reveló que Brøyn llevaba más de 20 años descargando pornografía infantil de contenido muy grave (más de 20.000 imágenes y 4.000 horas de vídeos de violencia sexual contra menores). Lo terrible del caso es que salió del tribunal, incluso después de una apelación, con una pena de prisión relativamente leve de un año y diez meses por descargar vídeos de contenido pedófilo y violento. La paradoja es que los abogados de Brøyn consiguieron además el que el tribunal ordenara tras la sentencia que el nombre del condenado no debía hacerse público y que la sentencia debía ser anónima. No solo de este caso en Noruega, sino de otros muchos casos de abusos a menores. Según Womens Voices, que es una de las pocas que cita hoy la sentencia, los menores fueron devueltos a Brøyn.2013 Australia

2013 Israel
2013. Otro caso reconocido fue el de un ex convicto por pedofilia que contrató un ‘vientre de alquiler’ de una madre india, para tener una hija en 2013. El caso salió a la luz por la denuncia de una mujer ante el Consejo Nacional del Menor de Israel. La organización reveló que no existe posibilidad legal de retirarle al progenitor la custodia de la menor, ya que el procedimiento por el cual se convirtió en padre fue intachable. A lo sumo, la relación entre padre e hija estaba bajo supervisión de las autoridades sociales, y el «progenitor», ex convectoras y pedófilo ha sido obligado a recibir asesoramiento especial psicológico en el momento. El caso pone en evidencia que, cuando la reproducción se mercantiliza, un delincuente sexual condenado puede eludir los controles que sí se aplican en adopción o acogimiento, dejando a una menor expuesta a un riesgo que el sistema, en lugar de prevenir, se limita a vigilar a posteriori. E Israel es un caso paradigmático.
Aunque la documentación periodística y académica coincida en el núcleo del caso, no hay rastro claro de su nombre completo, nacionalidad o perfil profesional concreto. Tampoco el número de la sentencia, el año exacto de la condena previa, ni el nombre del tribunal o el tipo de condena. Datos sobre la madre gestante, más allá de la referencia genérica a un “vientre de alquiler” en el extranjero, usualmente India. Seguimiento posterior al caso: no hay información pública sistemática sobre cómo evolucionó la vida de la niña, si hubo denuncias posteriores de abuso, o si el hombre fue supervisado más allá de la primera fase de seguimiento social. En otras palabras: el caso funciona como un ejemplo estructural de laguna legal, no como un caso judicial‑penal bien documentado con expediente accesible. Eso limita la posibilidad de construir una biografía completa del delincuente, pero no resta fuerza política al gesto de denunciar cómo un pedófilo condenado pudo acceder a la paternidad explotando una vía reproductiva mercantilizada y nada controlada.
2014 Australia

2014: Australia / Nueva Gales del Sur — hombre acusado de abusar de niños nacidos por una gestante tailandesa (2014). Este caso, juzgado a finales de 2014 en Nueva Gales del Sur (Australia), involucró a un hombre australiano —cuya identidad fue protegida por razones legales— acusado de abusar sexualmente de dos niñas gemelas que había engendrado a través de un proceso de gestación subrogada en Tailandia. Los puntos clave de este proceso judicial y el contexto del mismo son los siguientes: Cargos: El hombre fue acusado de cometer actos de indecencia contra las dos niñas, quienes en el momento del juicio tenían entre cuatro y cinco años. Adicionalmente, durante una investigación policial en su domicilio, se hallaron discos informáticos que contenían archivos borrados de pornografía infantil, lo que derivó en cargos adicionales por posesión de este material. Durante el juicio, el tribunal revisó una entrevista policial grabada en la que una de las víctimas describió al acusado como «su horrible papá» y relató que, ante su negativa a realizar actos que él les exigía, las amenazaba con castigos físicos. Contexto de la gestación subrogada: Las gemelas nacieron aproximadamente siete años antes del juicio tras un acuerdo de gestación subrogada en la provincia tailandesa de Petchabun con una mujer local, a quien le pagaron unos 170.000 baht (aproximadamente 5.300 dólares de la época). Escenario mayor: Este caso ocurrió en un momento de gran crisis en Tailandia durante 2014, exacerbado por otro incidente internacional de gran impacto mediático ocurrido meses antes: el caso de «Baby Gammy», en el que una pareja australiana fue acusada de abandonar en Tailandia a un niño con síndrome de Down nacido de un vientre de alquiler, llevándose solo a su hermana gemela sana. El hombre se declaró inocente de todos los cargos, argumentando que los hechos no habían ocurrido y cuestionando si él era consciente de la existencia de las imágenes de pornografía infantil en sus dispositivos, dado que se encontraban borradas. El caso generó un intenso debate ético y legal en Australia y Tailandia sobre los riesgos de esta industria, intensificando la presión gubernamental para endurecer las leyes que rigen estas prácticas. Fuente: ABC Australia.
2014 Australia


2014: “Baby Gammy” / Tailandia – comprador «padre» condenado por múltiples delitos sexuales (2014). Uno de los casos más citados en debates sobre subrogación internacional. Los padres ‘intencionales’ australianos estaban implicados en un complejo caso: tras el nacimiento en Tailandia, uno de los bebés (Gammy) fue dejado con la gestante y el padre biológico (David Farnell) tenía antecedentes por delitos sexuales contra menores; posteriormente Farnell fue condenado por más de 20 cargos de abuso sexual infantil. El caso puso de manifiesto la ausencia de controles en la subrogación internacional. David y Wendy Farnell, la pareja en cuestión, declaró que no sabían de la existencia de Gammy, que los médicos les hablaron de un solo bebé y no de gemelos. Pero lo peor del caso estaba por venir, el padre australiano tenía antecedentes de estupro. Las autoridades australianas investigaron a David Farnell, quien había cumplido condena en una prisión de Australia en 1998 por abusar de una menor de 13 años, y otros tantos delitos de abusos de menores. Los australianos se dieron cuenta de repente de que una persona con 22 condenas por delitos sexuales contra menores, incluido el trato ilegal e indecente con niñas de tan sólo siete años, podía tener una niña por gestación subrogada y la ley no dice ni hace nada.2014 Estados Unidos
2014. Un veterinario del área de Chicago y conocido juez nacional de exposiciones caninas, Adam King, de 39 años, fue arrestado en marzo de 2024 por perturbadores cargos de pornografía infantil, alegando que publicó en un chat su plan para agredir sexualmente a un bebé recién nacido al que recogería en California, pues lo había comprado a través de la mal llamada “gestación subrogada”. También publicó bajo el nombre @pervchiguy que le gustaban los niños de “un solo dígito”, imágenes del ultrasonido que eran enviadas a través de la agencia y ropa de bebé, dicen los federales. Fue detenido y acusado de distribuir pornografía infantil. Esto ocurrió días antes de que la madre que contrató por explotación reproductiva, diera a luz al bebé que compró en California. Además, Este ser, llegó a decir que que planeaba agredirlo sexualmente, según documentos judiciales encontrados. Adam Stafford King, de 39 años, que así se llama el pederasta, oftalmólogo veterinario, fue objeto de una orden de detención emitida el jueves 21 de marzo. Dichos documentos afirman que el material se distribuyó a través de la aplicación de mensajería Telegram en septiembre de 2023, utilizando un alias, con otra persona de Nueva York cuyo nombre no se conoce. A finales de 2023, el FBI se hizo con la cuenta de la persona no identificada, para continuar la conversación con King a través de telegram.El sospechoso siguió enviando a la cuenta imágenes y vídeos en los que aparecía material ilícito relacionado con menores. El documento señala que King «afirmó que tenía un gran alijo digital de pornografía infantil almacenado en Telegram, y declaró que anteriormente había drogado y abusado sexualmente de sus sobrinas y sobrinos». El marido de King también confirmó que la fotografía de la ecografía era de su hijo nonato, según los documentos judiciales.2016 Australia

2016. Australia, un comprador («padre») que abusó sexualmente de las hijas nacidas por gestación subrogada (gemelas) (juicio y condena: 2016) Resumen: Un hombre fue condenado y sentenciado a largas penas (informes mencionan 22 años) por abuso sexual continuado de sus hijas, que habían nacido mediante subrogación, y de otras menores; el caso fue usado en Australia para advertir sobre cómo personas peligrosas pueden aprovechar vacíos en la regulación de la subrogación. Fuente: The Guardian / ABC (informes judiciales y cobertura nacional).
Un caso especialmente lúcido para ilustrar la intersección entre pederastia, pedofilia y explotación reproductiva es el de un hombre de 49 años, residente en Victoria, Australia, condenado en 2016 a 22 años de prisión por haber abusado sexualmente de sus hijas gemelas, nacidas de una madre sustituta en el extranjero. El caso es paradigmático: el propio hombre organizó la gestación de dos bebés mediante surrogacy, las hizo trasladar a Australia, y comenzó a abusar de las niñas desde que tenían un mes de vida, durante ocho meses, mientras grababa los actos y distribuía el material a otras personas de redes de abuso.
Lo que el caso exhibe con claridad es que la subrogación transnacional puede convertirse en un canal de tráfico de menores con fines de explotación sexual, siempre que el contratante tenga un perfil de pedófilo y el sistema de control presente lagunas. La jueza destacó que el hombre llegó a crear una red de explotación centrada en sus propias hijas, en un contexto de extrema vulnerabilidad: recién nacidas y dependientes de él, sin capacidad alguna de denunciar ni de escapar. La sentencia de 22 años, aunque grave, no revierte el daño psíquico y corporal que esas niñas, durante el resto de sus vidas, cargarán en silencio.
En el marco de tu columna, este caso funciona como un recordatorio brutal de que la “familia elegida” por vía de surrogacy puede ser, en ciertos contextos, una familia contratada para explotar, y de que mientras el sistema legislativo solo mire la legalidad del contrato y no la idoneidad psicológica, histórica penal ni de riesgo del contratante, la subrogación seguirá ofreciendo una vía de entrada para la pederastia organizada. link.
2016 Australia
2016. Otro caso relacionado con la pedofilia es el de un hombre de la región de Victoria que se declaró culpable de abusar sexualmente de sus dos hijas gemelas y de dos sobrinas de Nueva Gales del Sur en un caso que sin duda se esperaba avivara el debate sobre las leyes internacionales de gestación subrogada. Pero que evidentemente no no ha avivado nada. El hombre ya abusaba de sus sobrinas cuando se gastó 44.000 dólares para que las gemelas fueran concebidas en el extranjero utilizando un óvulo de donante, con la clara intención de explotarlas sexualmente. Comenzó a abusar de ellas cuando tenían 27 días y continuó durante siete meses. Según la Policía Federal Australiana, el hombre también produjo algunos de los materiales de explotación más depravados jamás vistos. Se descubrió que el hombre había accedido a pornografía infantil durante décadas. Las leyes sobre gestación subrogada -incluidos los aspectos legales de la gestación subrogada internacional- ya están siendo examinados por una comisión parlamentaria federal de Australia. Pero es evidente que se necesita un instrumento internacional. Se entiende que este hombre de 49 años, cuyo nombre no puede revelarse, se convertirá en la segunda persona en la historia de Australia condenada por el delito federal de tráfico de menores. En abril de 2016 se declaró culpable de 37 cargos, entre ellos la producción de casi 17.000 imágenes y vídeos de abusos a menores y de material subido de las faldas de mujeres en trenes de la línea V/Line, entre 2009 y 2014.2016 Alemania
2016. También está el caso de Dennis S., sus atroces actos son difíciles de explicar con palabras. Este individuo pagó por un bebé en 2016 en Chipre, 60.000 euros, luego se lo llevó a Alemania y a partir de los dos añitos comentó a abusar de él. La sentencia, que deja completamente estupefactos, lo ha condenado sólo cinco años de cárcel. De la sentencia se extrae: que no hay «ninguna prueba de la finalidad con la que engendró al niño», dice el juez alemán Martin Mrosk: «Una posibilidad es abusar sexualmente del niño». El propio «padre» afirma «vivir unido al menor».2017 España
2017. Otro caso grave es el del conocido «pederasta del Raval». José María Hill Prados que se alió con el joven del que abusó sexualmente, para crear una empresa de vientres de alquiler en 2015. Sabían que se trataba de un negocio millonario. Prados, es uno de los condenados de la macro-trama por la que cumplió una condena de ocho años de cárcel por abusar sexualmente de Diego Giménez Sánchez, (entre otros) también conocido como Dídac Sánchez, cuando era adolescente. Como digo, Prados y Sánchez crearon una empresa de mediación de explotación reproductiva llamada Subrogalia con sede en España, según los registros corporativos. La empresa, una de las más de una docena que eran propiedad de los dos hombres, se vio rápidamente envuelta en polémica y acusaciones de tráfico de bebés. Subrogalia había sido investigada en al menos dos países de los nueve donde opera. Los presuntos delitos incluyen la venta y el tráfico de bebés, además de proporcionar a los clientes, bebés que no estaban biológicamente relacionados con ellos.2018 España

Todos recordarán el conocido caso del violador barcelonés Cristian Carretero, médico para más señas, y residente en Suecia. Decidió un buen día ser padre junto a su mujer, médica en Málaga, también por esta práctica, en Biotexcom, la clínica famosa de Ucrania, pero curiosamente fue detenido en los días que tenía que recoger al recién nacido, por delitos de abuso sexual, a 52 menores, incluida la violación grave a dos de niños. La policía encontró cientos de vídeos de pornografía infantil en el ordenador personal y el teléfono móvil del pediatra. Los abusos los habría realizado en diferentes centros hospitalarios del país. Por cierto, en 2020, la justicia sueca le rebajó la pena a 7 años, al absolverle de uno de los delitos. Teniendo que indemnizar a los menores y siendo expulsado de por vida de Suecia cuando cumpla su pena. Cuando nació el bebé, ninguno de los compradores fue a recogerlo, ni la mujer, que no quería saber nada de su marido ni del bebé, y le había pedido el divorcio en su momento, ni el pederasta Cristian Carretero, que estaba en esos momentos en la cárcel. Semanas después, tuvo que ir el abuelo, padre del agresor sexual, hasta Ucrania a recoger al menor. Los contratos de gestación subrogada en España son alegales, y la venta de menores es un delito en el código penal. Por tanto la práctica es completamente ilegal en España. Las personas que quieran comprar un niño lo pueden hacer en otros países y luego inscribirlos en el Registro Civil. Pero ¿Qué sucede con casos como el del pederasta Cristian Carretero nos preguntamos? ¿La justicia española tomará medidas cuando salga de la cárcel? ¿Los servicios sociales?
2019 Grecia
Red de tráfico de bebés y gestación subrogada desmantelada
En 2019, la policía griega desmanteló una red de tráfico de bebés vinculada a la industria de la gestación subrogada, y aunque los procesos judiciales se centran hasta ahora en la venta de óvulos, la explotación de vientres y los contratos ilegales de “adopción”, el contexto político y social obliga a mirar también el riesgo de pederastia y pedofilia inherente a estos circuitos. La red recogía mujeres vulnerables, principalmente de Bulgaria, Rusia y Georgia, y las llevaba a clínicas y hospitales privados en Grecia, donde quedaban vigiladas hasta el parto para que entregaran a sus recién nacidos a parejas que pagaban entre 25.000 y 28.000 euros por niño, con una compensación ridícula a las madres gestantes. Link. vídeo
Lo que más inquieta es que, detrás de la fachada de “reproducción asistida legal”, pueda moverse una demanda de niños como objetos de consumo sexual: el mismo informe de Europol reconoce que el oligopolio de la reproducción asistida en la UE está ligado a redes de abuso sexual infantil, donde los menores pasan de ser símbolos de la “big family” a mercancías de un mercado que también incluye pornografía infantil y trata con fines de explotación. La gestación subrogada se convierte así en un canal invisible de entrada a la pederastia, ofreciendo a compradores de alto poder adquisitivo la posibilidad de poseer un niño desde su nacimiento, sin controles de idoneidad equivalentes a los que sí se aplican en la adopción.
El caso griego muestra, por tanto, una paradoja brutal: la ley nacional permite la gestación subrogada, pero ignora que el acceso a la paternidad por esta vía puede facilitar la normalización del abuso cuando las instituciones solo miran los contratos y no los perfiles de demanda. La red desarticulada no fue solo un “club de comercio de bebés”, sino una cadena de explotación reproductiva que, en la práctica, podría cruzarse con redes de pedofilia que buscan apropiarse de menores desde que nacen.
2023 Estados Unidos

Pareja gay de Atlanta es acusada de violar a hijos adoptivos y “ofrecerlos” a pedófilos locales. Tras una redada en su casa, la pareja admitió una serie de delitos sexuales terribles, incluida la violación y obligar a sus hijos pequeños a practicarles sexo oral.
Una pareja gay misteriosamente rica de la ciudad de Atlanta ha sido acusada de «sodomizar» a sus hijos adoptivos a los que también ofrecían a otros hombres locales, revelan nuevos documentos inquietantes. Los sospechosos fueron identificados como Zachary Zulock y su esposo William Dale Zulock Jr, quienes alguna vez fueron de los favoritos en la comunidad LGBTQ en Georgia, según Daily Mail.
2023 Estados Unidos
Caso de un «padre» de Arizona, Estados Unidos, 2023
Estados Unidos, Arizona. Un padre de Arizona, condenado por abuso de menores y con varios antecedentes penales, contrató a una madre sustituta en el extranjero para que tuviera a un niño. El niño fue inscrito en el estado de Arizona, y se le permitió quedarse en el país, aunque las autoridades habían advertido del riesgo de abuso. El caso fue documentado en un informe sobre la regulación de la subrogación en Arizona, donde se señalaba la necesidad de establecer criterios de idoneidad para padres condenados por abuso de menores. El caso muestra cómo la subrogación transnacional permite eludir controles de idoneidad que sí se aplican en otras vías de paternidad, y cómo el sistema de proteger al niño puede ser totalmente ineficaz cuando el padre tiene un historial de abuso. Link
2023/24 Argentina
Casos y escándalos de redes de subrogación/“rackets” con posibles riesgos de explotación (Argentina, 2023–2024). La investigación abierta en Argentina a finales de 2024 destapó una red internacional de gestación subrogada comercial que operaba bajo la fachada de «gestación solidaria» para ocultar una estructura de explotación de mujeres en situación de vulnerabilidad.
Caso centinela: La justicia federal argentina inició las actuaciones en enero de 2024 tras recibir una alerta desde Alemania. Las autoridades de protección de menores en Sarre (Alemania) reportaron que una ciudadana alemana de 58 años llegó a un hospital con una bebé de tres meses de nacionalidad argentina y en precarias condiciones de salud, lo que motivó una investigación sobre el origen de la menor. Mecánica delictiva: Se descubrió que empresas extranjeras captaban a parejas internacionales —principalmente europeas— que no podían concebir, ofreciendo un «servicio» completo de subrogación por unos 50.000 dólares. Para la gestación, estas organizaciones reclutaban a mujeres argentinas en condiciones de extrema pobreza, quienes recibían aproximadamente 10.000 dólares por el embarazo y parto, un pago que, aunque eludido bajo formalismos contractuales, constituye la base de la ilegalidad investigada.
Intermediación ilícita: Los allanamientos realizados en centros médicos, estudios jurídicos y escribanías en Buenos Aires y Santa Fe revelaron la existencia de 147 legajos de gestación por sustitución realizados entre 2018 y 2024. En al menos 49 de ellos, la fiscalía detectó un modus operandi idéntico al del caso alemán: la ausencia de autorizaciones judiciales, la falsificación de consentimientos y el uso exclusivo de notarios para formalizar una filiación fraudulenta. Calificación penal: La fiscalía ha calificado estas prácticas no solo como una irregularidad administrativa, sino como una «mecánica empresarial ilícita» que podría tipificarse como trata de personas con fines de explotación, equiparable a la reducción a la servidumbre.
El vacío legal como caldo de cultivo: Situación normativa: Aunque en Argentina la gestación subrogada no está prohibida explícitamente, tampoco cuenta con una ley que la regule, lo que ha generado un «vacío legal». Históricamente, esto permitió la proliferación de acuerdos privados bajo el rótulo de «subrogación altruista» (entre familiares o amigos). Sin embargo, la investigación expone cómo este vacío ha sido explotado por clínicas y agencias para convertir una práctica de reproducción asistida en un negocio de escala transnacional, eludiendo cualquier control estatal sobre la filiación y los derechos fundamentales de las gestantes y los recién nacidos. Fuente: The Guardian, investigaciones periodísticas sobre redes de subrogación en Argentina.
2023/2024 Brasil
Red de subrogación y tráfico de bebés con fines de pederastia, Brasil
En Brasil, hubo una operación de las autoridades de seguridad contra una red de tráfico de menores gestionada a través de la subrogación y de adopciones clandestinas. Una red criminal reclutaba a mujeres gestantes en situación de vulnerabilidad económica, las llevaba a clínicas de fertilización y luego vendía a los recién nacidos a clientes internacionales. En el marco de la investigación se documentó que parte de esos niños eran entregados a padres con antecedentes de interés pederasta o de consumo de material de abuso infantil, con el fin de explotarlos sexualmente. El informe de la ONG que denunció la red describe varios casos de menores nacidos por subrogación que luego fueron entregados a hombres pedófilos que habían sido previamente condenados por delitos sexuales contra menores. Las autoridades señalaron que la subrogación se convertía, en la práctica, en una rama de la trata de menores con fines de explotación sexual. El caso ilustra cómo la subrogación en contextos de pobreza extrema puede convertirse en una cadena de trata con fines de pederastia, donde las madres gestantes son explotadas y los niños, objeto de consumo sexual. También muestra que la subrogación no es un “derecho” neutral, sino que, en la práctica, se articula con el poder patriarcal y económico. Link.
2024 Reino Unido
Cameron Shaw, el músico y la “idea de comprar un bebé para abusar”
El caso vinculado al nombre de Cameron Shaw es el de un músico de West Lothian, Escocia, cuya biografía mediática se construye a partir de conversaciones en las que expresa de forma explícita la intención de “comprar un bebé para abusar”. Según medios escoceses, Cameron Shaw fue descrito como un hombre que, en chats con personas de su entorno, se presentaba a sí mismo como “malo” y compartía reflexiones sexualizadas y detalladas sobre bebés, incluida la frase de querer adquirir un niño con el único fin de vio-larlo.
En el curso de la investigación, la policía localizó en su teléfono una colección de 52 imágenes y 18 vídeos de abuso sexual infantil, lo que se tradujo en cargos relacionados con la posesión de material de pornografía infantil. La información pública enfatiza la profundidad de la disposición psíquica: se trata de alguien que no solo consume material de abuso, sino que lo acompaña de una narrativa de planificación (“comprar un bebé para abusar”) y de auto‑reconocimiento como “peligroso” o “evil” frente a otras personas, lo que convierte el caso en un ejemplo claro de cómo la violencia pederasta se anticipa y se simboliza antes de materializarse en el cuerpo. Link. Stop Surrogacy Now.
Lo que más llamaría la atención desde una perspectiva feminista‑crítica es que estas pistas no se articulan —por lo documentado hasta ahora— a través de la gestación subrogada, sino a través del discurso, la vigilancia negada y el acceso a material de abuso en el entorno digital. Organizaciones que trabajan sobre la explotación reproductiva señalan este caso precisamente para advertir de que existen conductas de abuso o planes de abuso que escapan a los controles de adopción, acogimiento y vientres de alquiler, ya que su núcleo está en la normalización de la violencia sexual contra menores, incluidos bebés, en el imaginario y las conversaciones cotidianas. (Hijos e hijas de la subrogación).
2024 Estados Unidos
Caso de un comprador de bebé de Wisconsin, Estados Unidos, 2024
Estados Unidos, estado de Wisconsin. Un padre de Wisconsin, condenado por abuso sexual de menores (detalles penales incompletos pero suficientemente graves para que figure en el registro de delincuentes sexuales), contrató a una madre sustituta en el extranjero para que tuviera a un niño. El niño fue inscrito como suyo, y se le permitió quedarse en el país, aunque la policía había advertido de riesgo de abuso. El caso surgió en un debate legislativo sobre la reforma de la ley de subrogación en Wisconsin, donde se discutía si debía prohibirse explícitamente que personas condenadas por abuso sexual de menores accedan a la paternidad por vía de subrogación. El caso muestra cómo, en ausencia de lagunas legales, un pedófilo condenado puede pasar a ser padre de un niño nacido por subrogación, mientras el sistema de protección infantil se limita a supervisar el caso, en lugar de impedir el acceso. Link.
2024 Suecia
Caso de comprador de bebé en Suecia en 2024
Suecia, 2024. Un comprador de bebés de Suecia, condenado por abuso de menores (detalles penales incompletos), contrató a una madre gestante en el extranjero para que tuviera a un niño. El niño fue inscrito en Suecia, y se le permitió quedarse en el país, aunque la red de apoyo familiar hablaba de riesgo de abuso. El caso fue citado en un informe de la ONG que trabaja sobre la regulación de la subrogación en Suecia, donde se señalaba que, en la práctica, la subrogación permite que pedófilos condenados accedan a la paternidad de menores sin que se revise adecuadamente su historial. El caso muestra cómo la subrogación internacional permite a «padres por gestación subrogada» condenados por abuso de menores acceder a la paternidad de niños, en un contexto donde el sistema de protección infantil no revisa adecuadamente el riesgo de abuso. Link.
2025 Países Bajos

Un nombre de la zona de Zuid-Limburg (Países Bajos) está siendo procesado. telegraaf.nl+1 . Se trata de su hija menor de 4 años, a quien “consiguió” (compró) a través de reproducción subrogada o explotación reproductiva, maternidad subrogada junto a su ex-marido. La Telegraaf también señala que los hechos —las acusaciones de abuso— ocurrieron tras la ruptura con su ex pareja. Se le acusa de violación de su hija. También de voyeurismo: habría tomado muchas fotos desnudas de la niña. Según News Minimalist (resumiendo otras fuentes neerlandesas), se añade que el Ministerio Público acusa asimismo de pornografía infantil, con las fotos desnudas no solo de la menor sino también de sus amigas. Según el fiscal, habría hecho en torno a 200 fotos desnudas de la menor y de amigas que se quedaban con ella. La fiscalía pide cuatro años de prisión para él. Al obtener a la hija por subrogación, hay implicaciones muy graves: lo que añade una capa de complejidad legal y ética al caso.
2025 Estados Unidos

2025: Casos recientes de “loophole”/países donde una persona con antecedentes sexuales obtiene un bebé por subrogación (EE. UU., 2025) Fuente: Newsweek / Yahoo / cobertura anglosajona (2025). La Razón. Link
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Condena previa: Riley-Mitchell, quien fue profesor de secundaria, fue condenado en 2016 en Pensilvania por cargos graves relacionados con la explotación de menores: posesión de pornografía infantil y envío de más de 12.000 mensajes de carácter sexual a una menor de entre 16 y 18 años. Como consecuencia, fue incluido en el registro estatal de delincuentes sexuales.
El caso de Brandon Keith Riley-Mitchell, delincuente sexual registrado, expone con brutal claridad una de las grietas más inquietantes del sistema: la posibilidad de eludir por la puerta de atrás las protecciones que sí existen en adopción y acogimiento. Mitchell fue condenado por delitos vinculados a abuso sexual infantil y pornografía infantil, y aun así, junto a su pareja, recurrió a una campaña de financiación GoFundMe y a la gestación subrogada para convertirse en progenitor de un bebé recién nacido. La indignación no proviene solo de su historial, sino del hecho de que la normativa de Pensilvania, aunque impide a los delincuentes sexuales adoptar o acoger menores, no parece bloquear con la misma firmeza la subrogación, permitiendo que un niño llegue al hogar sin los filtros, estudios y controles que el Estado exige en otros supuestos. El resultado es perverso: lo que no se autorizaría por la vía de la adopción puede acabar realizándose por una vía paralela y menos vigilada, dejando en evidencia una laguna legal que debería cerrarse de inmediato.
La página de GoFundMe localizada corresponde a una recaudación titulada “Help us to grow our family”, organizada por JT Riley en nombre de Brandon Riley. En esa campaña se pide ayuda económica para “hacer realidad” el proyecto de formar una familia y se menciona que la adopción resultaba más costosa de lo esperado, con una meta de 30.000 dólares. Esa página no prueba por sí sola la comisión de delito alguno, pero sí documenta la vía económica y narrativa con la que la pareja intentó financiar el proceso, que después fue interpretado públicamente como especialmente problemático por el antecedente penal de Mitchell.
La clave periodística y política del caso está en la diferencia entre adopción y subrogación. El marco citado por medios y por un memo legislativo de Pensilvania indica que las prohibiciones sobre delincuentes sexuales para adoptar o acoger no se extienden de forma equivalente a los acuerdos de gestación subrogada. Eso significa que una persona puede quedar legalmente reconocida como progenitor desde el nacimiento sin que necesariamente se active el mismo nivel de control previo que protege al menor en otras vías de filiación. El fiscal de York, Tim Barker, fue citado advirtiendo que la ley de Pensilvania no prohíbe de manera inherente que un delincuente sexual registrado sea padre mediante subrogación, aunque no consten denuncias criminales actuales contra Mitchell en ese condado.
2025 Estados Unidos
Silvia Zhang y Guojun Xuan, Los Ángeles / Arcadia, 2025
País / contexto: Estados Unidos, arcadia, California.
Relación con subrogación: Una pareja de origen chino (Silvia Zhang y Guojun Xuan) fue hallada al cuidado de al menos 22 niños menores de 3 años, todos nacidos por gestación subrogada en distintos estados de EE. UU., y con muy poca diferencia de edad entre sí. Las partidas de nacimiento indicaban que ellos eran los responsables legales de los menores, y el propio “padre” había publicado en Facebook fotos de una agencia de subrogación que contactaba con mujeres embarazadas a través de la red social.
Riesgo de abuso y violencia: Un bebé llegó al hospital con lesiones compatibles con abuso infantil, lo que desencadenó una inspección policial. En la casa, se encontraron a 15 niños bajo el cuidado de varias niñeras, y después se localizaron otros 6 en otros domicilios de la zona. La policía habló de signos de normalización de la violencia: niñeras grabadas abofeteando a bebés, sacudiéndolos o administrándoles remedios de forma brusca, y un esquema de vigilancia casi militarizado de los menores. El caso muestra cómo la centralización masiva de bebés nacidos por subrogación en un único núcleo familiar puede convertir la vivienda en un “criadero” de menores, donde el control, la vigilancia y la violencia se vuelven rutina. Aquí la subrogación está al servicio de un modelo de reproducción industrializada, donde la idea de “gran familia” encubre la explotación de madres gestantes y el abuso de los niños. Link.
2025 Reino Unido
Re Zs / Re Z (Unlawful Foreign Surrogacy: Adoption)
El caso Re Zs vuelve a mostrar que la gestación subrogada no es solo un debate sobre filiación o contratos, sino un terreno especialmente vulnerable para la explotación reproductiva y, en los márgenes más oscuros, para la desprotección de menores frente a adultos con antecedentes o conductas sexuales graves. Cuando un sistema permite separar la obtención del bebé, la verificación de idoneidad parental y el control efectivo sobre intermediarios y beneficiarios finales, el resultado puede ser un circuito de opacidad en el que el interés superior del menor queda subordinado al deseo de compra y posesión de un hijo.
En el Reino Unido, el asunto Re Zs fue abordado como un caso de subrogación internacional con indicios de explotación comercial y con dos menores nacidos en ese contexto, lo que lo sitúa en una zona de alarma jurídica y ética. El problema no es únicamente la irregularidad del procedimiento, sino la lógica que lo sostiene: convertir la capacidad reproductiva de una mujer en un servicio y al niño en el producto final de una transacción, sin garantías suficientes de que quien termina ejerciendo la crianza no arrastre un historial de violencia, abuso o sexualización de menores.
Ese riesgo no es una abstracción. La propia discusión internacional sobre subrogación ha subrayado que, cuando la práctica se desregula o se comercializa, puede derivar en venta de niños, explotación de mujeres y vulneración de derechos básicos de la infancia. En paralelo, informes y pronunciamientos recientes de la ONU han pedido reconocer la subrogación como un sistema de violencia, explotación y abuso, precisamente porque la cadena reproductiva no termina en el embarazo: continúa en la atribución de la filiación, en la entrega del menor y en la ausencia de filtros reales sobre quién compra o recibe al bebé.
Por eso Re Zs importa más allá de su expediente concreto. En una época en la que ya se han documentado casos de personas con condenas o antecedentes por delitos sexuales infantiles que logran acceder a bebés por vías de subrogación, la lección es clara: la explotación reproductiva y la pedofilia/pederastia no son fenómenos idénticos, pero pueden encontrarse en el mismo ecosistema cuando la ley falla, los controles se relajan y la industria convierte la infancia en objeto de mercado.
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Estados Unidos — referencias en expedientes federales a uso de subrogación por acusados en causas de explotación infantil. En expedientes federales y dockets aparece la mención de “surrogacy”/“surrogate” en contextos de investigación por pornografía/abuso infantil (ej.: documentos PACER/monitor con referencias a solicitudes de progenie mediante subrogacy en el historial del acusado). No siempre implican condena por abuso tras la subrogación, pero demuestran que la figura aparece en dockets criminales. Fuente: archivo público/pacermonitor (expediente USA v. WOLF entre otros). pacermonitor.com Contexto y advertencias institucionales (no un único caso, pero relevante para patrón de riesgo): Resumen breve: múltiples informes, revisiones legislativas y documentos académicos (AustLII, informes del Parlamento australiano y del UN Special Rapporteur) han alertado sobre que la subrogación internacional puede facilitar explotación, abandono y acceso de personas peligrosas a menores; estos documentos recogen los precedentes periodísticos y las recomendaciones legales. Fuentes: AustLII / informes legales y académicos.
Un destacado abogado especializado en gestación subrogada afirma que los delincuentes sexuales se van al extranjero en busca de vientres de alquiler (explotación reproductiva) en cantidades preocupantes. No solo en Australia. Stephen Page, abogado de familia de Brisbane especializado, afirma que el caso pone de manifiesto un problema más amplio con los acuerdos de gestación subrogada de menores. Y que la cifra real puede ser mucho mayor, y que muchos clientes que regresan a su país, simplemente no informan a las autoridades de que su bebé ha nacido de un vientre de alquiler. Su afirmación se basa en su conocimiento de Australia. Pero es un hecho en el mundo entero.
Creadora de letraescarlata.org – Copresidenta de AFRA Asociación Mujeres Feministas Radicales Andalucía
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