La explotación reproductiva no empieza con la trata
El nuevo informe de la Independent Anti-Slavery Commissioner del Reino Unido sobre la gestación subrogada forzada vuelve a poner sobre la mesa una realidad que el discurso dominante se empeña en ocultar: la explotación reproductiva no comienza cuando aparece la trata. La gestación subrogada forma parte de una industria transnacional que convierte la capacidad reproductiva de las mujeres en un recurso disponible para satisfacer el deseo reproductivo de terceros y en un negocio para quienes intervienen en ese mercado. La guerra, la pobreza, el desplazamiento y la precariedad no crean esa explotación, pero pueden agudizarla. Mientras las instituciones comienzan a identificar sus manifestaciones más extremas, la pregunta que sigue pendiente es mucho más profunda: ¿por qué seguimos aceptando que el cuerpo reproductivo de las mujeres pueda ser objeto de contratación mercantil?
Cuando la televisión convierte la explotación reproductiva en una historia de familias felices
La gestación por sustitución vuelve a aparecer en televisión envuelta en conceptos como diversidad, nuevas familias y normalización, mientras la mujer gestante queda prácticamente fuera del relato. Desde AFRA Mujeres consideramos necesario denunciar este tratamiento y recordar que la Ley Orgánica 1/2023 establece que la gestación por sustitución es un contrato nulo de pleno derecho y prohíbe expresamente su promoción comercial. Hemos trasladado nuestra denuncia a la CNMC, el Instituto de las Mujeres y Autocontrol, y animamos a quienes compartan nuestra preocupación a utilizar también los cauces institucionales para que estos contenidos sean examinados.
Viaje a India: entre la memoria y la semilla
En mi viaje por India —de Delhi a Jaipur, Mandawa, Agra, Abhaneri y Varanasi— encontré no solo paisajes y ciudades, sino también mujeres que sostienen espacios de resistencia y esperanza. La fuerza de la sororidad y la semilla de nuevas colaboraciones. Y en Varanasi, entre cremaciones junto al Ganges y lágrimas compartidas, viví uno de los momentos más duros y reveladores: el dolor y la resistencia como lenguajes universales que nos unen en la lucha feminista.
La biología no negocia: el fallo del Supremo británico y la lucha por los derechos de las mujeres
La biología importa. la definición legal de mujer se basa en el sexo biológico dice el Tribunal Supremo británico ([2025] UKSC 16) que dictamina que “sexo” es biológico, no un certificado de género, protegiendo los derechos de las mujeres. Escocia marca el camino, y esperamos que otras jurisdicciones, desde España, escuchen: la biología no negocia.